¿Cómo ahorrar en la factura del gas?

Los meses preocupantes para la factura del gas son diciembre, enero y febrero, ya que coinciden con el invierno y con el descenso de temperaturas. Cuando llega el frío es cuando la calefacción funciona a pleno rendimiento: del funcionamiento de esta va a depender nuestras factura de gas.

 
 

El pasado invierno las tarifas de gas se incrementaron casi un 8% y este año no queremos que te vuelvas a asustar por tus recibos. Por eso, te vamos a dar una serie de trucos para ahorrar gas. Cuando se habla de ahorrar en el gasto de las facturas del hogar, siempre se nos viene a la cabeza el gasto de agua o electricidad. Pero depende de la zona que vivas, el recibo de gas va a ser superior al de estas facturas.

Se estima que el gasto medio del recibo del gas puede superar los 40 euros mensualmente, pero todo dependerá del tipo de calefacción que tengas y de la zona que vivas. España es el segundo país de la Unión Europea donde más ha crecido el precio de la luz en este último año.

España ha registrado la segunda mayor subida de precio de la electricidad en la UE en el segundo semestre del pasado año, llegando a alcanzar los 24,8 euros por cada 100 kilovatios hora. En lo que respecta al gas, nuestro país fue el cuarto de la Unión Europea con los precios más altos llegando a tener un incremento del 1,2% en 2018. El gas doméstico español fue el segundo más caro de toda la Unión Europea. Pero si no quieres iniciar una guerra con tu compañía de gas, guarda calma, te contamos cómo ahorrar en tu factura del gas de tu hogar.

 

Consejos para ahorrar en la factura del gas

 


Cuando llega el invierno, el 50% del gasto energético por hogar es debido al uso de la calefacción. Por eso, es muy importante tomar medidas para que no se disparen nuestras facturas de gas natural. Tanto el gasto de luz y gas viene a costarle un 5% del desembolso económico mensual de una familia, pero para reducir este gasto, toma nota:

  • Exprime las horas de sol: este gran aliado aporta a los hogares tanto luz como calor, por lo que con tan solo levantar las persianas y abrir cortinas podemos aumentar la temperatura de nuestra casa sin necesitar la calefacción de gas natural.
  • La distribución es clave: la orientación, el tamaño y las horas de luz que va a recibir una habitación es muy importante. Por eso es muy valioso tener el termostato con los grados adecuados. Una temperatura de confort para estar cómodo en casa son 21 grados. Si pasamos esta temperatura, podemos incrementar el gasto hasta un 7%. En las habitaciones que no pasamos nada de tiempo, se puede optar por cerrar o bajar el termostato a 15 grados y así reduciremos el consumo notablemente.
  • Ropa adecuada: hace 5º en la calle, aunque estés en casa, abrígate. Vístete acorde con el clima, adecua tu ropa a tus necesidades y ahorra en calefacción de gas con tan solo añadir ropa.
  • Aislamiento adecuado: para todo hogar, es muy importante tener un buen aislamiento de ventanas y puertas para que el calor no se pierda por estas. En algunos casos bastará con colocar algunas gomas en los bajos de las puertas, bajar las persianas cuando ya no haya sol, en definitiva, aplicar todas las medidas posibles para no desperdiciar nada de calor.
  • Mantenimiento y revisión: si en tu hogar tienes calefacción es conveniente llevar a cabo una purga de los radiadores antes de la llegada del invierno y controlar que se encuentre en perfecto estado. Por otro lado, se debe hacer una revisión mínimo cada 5 años, para asegurar siempre un funcionamiento adecuado y eficiente.
  • Utilizar el calor residual: cocinar, utilizar el horno, la plancha… son situaciones en las podemos aprovechar el calor generado por estos electrodomésticos y bajar el termostato.

  • La importancia del agua: es recomendable programar la caldera a 45 grados como máximo, la temperatura ideal para ducharse. Al igual que para no desperdiciar agua, cierra el grifo cada vez que te enjabonas, ahorrarás agua y gas al mismo tiempo. Utiliza el agua caliente solo cuando sea necesario. Es muy importante, colocar el mando del grifo en frío, para así utilizar solo agua caliente cuando sea necesario.
  • Ventilación: es muy importante tener ventilado el hogar para renovar constantemente el aire, pero siempre con la calefacción apagada y en las primeras horas de luz.
  • Ubicación de las fuentes de calor: colocar los radiadores debajo de las ventanas es un punto clave para distribuir el aire. Además, no es nada recomendable tapar con algún mueble u objeto que pueda obstruir a los radiadores.

Por último, nos olvidamos del contador del gas y te damos un consejo para ahorrar en general en tus facturas del hogar, utiliza un comparador de servicios de energía como el de la Comisión Nacional de la Energía. Con este comparador verás como es la diferencia de precios de unas compañías a otras tanto de gas y electricidad, podrás escoger cual es la que mejor te conviene.

Si a pesar de todos estos trucos no logras ahorrar en tu factura y sigues preguntándote cómo ahorrar en la calefacción de gas, desde Smarthouse podemos ofrecerte asistencia personalizada y comparar por ti entre decenas de tarifas de gas para conseguir que pagues lo justo por este servicio. ¡Consúltanos!