custom-all-entries-link

¿Cuándo es el próximo cambio de hora?

El reloj cambia dos veces al año, una de ellas en marzo, para adaptarse al horario de verano, y otra este mes de octubre, para hacerlo al de invierno.

 

Cada madrugada del último domingo de cada mes de octubre, los relojes se atrasan una hora, con lo que disfrutaremos de una hora más de sueño. Aunque, como consecuencia, ahora anochecerá una hora antes.

 

El cambio de horario en 2019 para adaptarse al invierno se producirá durante la madrugada del día 26 de octubre al 27 de octubre. A las 3:00, el reloj volverá a marcar las 2:00. En el caso de Canarias, a las 2:00 será la 1:00.

 

Cambio a horario de invierno

 

Pero, ¿no iba a suprimirse el cambio horario?

 

Efectivamente, y la propuesta sigue en marcha. Bruselas propuso que el último cambio de hora se produjese este 2019 y se propuso aplicarlo de manera inminente. Sin embargo, debido a falta de acuerdo entre países, este no se producirá hasta mínimo 2021. Los países tendrán hasta abril de 2020 para comunicar su decisión a la Comisión Europea.

 

La decisión de dejar de adelantar y atrasar las manecillas del reloj dos veces al año es resultado de una encuesta en la cual más del 80% de los ciudadanos europeos respondió afirmativamente ante la cuestión de suprimir el cambio horario para siempre

 

Cada país determinará en qué horario prefiere permanecer, con las consecuencias que acarrearía cada una de estas decisiones. Suponiendo que la fecha límite definitiva fuese 2021, como está en principio estipulado, el último cambio horario se produciría en marzo de ese mismo año para los que decidan quedarse en el horario de verano y en octubre de 2021 para los que decidan quedarse en el de invierno.

 

¿Cómo sería un horario de verano permanente? Ventajas e inconvenientes

 

El porcentaje de los españoles encuestados que prefiere quedarse en el horario de verano roza el 61%, por lo que parece la opción favorita (aunque no por mucha diferencia).

 

Como ventajas principales de mantener el horario de verano durante todo el año, podríamos destacar que, en invierno, disfrutaremos de más horas de luz durante el día, lo que podría traducirse en un aprovechamiento de la tarde al salir de trabajar para hacer deporte, por ejemplo. Así y, por otro lado, se reducirían los accidentes de tráfico resultantes de la falta de luz en la carretera.

 

En contraste, una de las principales desventajas sería el desarreglo que se produciría a nivel europeo: el hecho de que cada nación sea libre de elegir en qué huso horario permanecer afectará al tráfico aéreo y podrá acarrear molestias para viajar entre países vecinos si estos toman decisiones diferentes.

 

Niños y adultos en edad avanzada, principalmente, suelen quejarse de que los cambios de horario “alteran su ritmo de vida” durante unos días después de dichos cambios. Los expertos hablan de ciclos biorrítmicos y ritmos circadianos. A pesar de que no hay evidencia científica, es posible que desayunar aún siendo de noche para salir a trabajar o al colegio afecte negativamente a los individuos.

 

Y es que, en el caso de España, el horario de verano en invierno provocaría que no amaneciese hasta las 9:30 de la mañana en la Península. Salir de casa siendo de noche impide, para muchos, activarse correctamente para dar comienzo al día de trabajo.

 

¿Se ahorra realmente con el cambio horario en España?

 

Hasta ahora, este tipo de cambio se sigue aplicando porque la ley así lo determina. La Comisión Europea pone como “excusa” para hacerlo las horas de Sol que ganamos en las ocasiones en las que este cambio se produce, con el consecuente ahorro en luz artificial. El problema es que estos estudios no están centrados en cada uno de los países europeos.

 

A pesar de que muchos piensan que con el cambio de horario no se ahorra en energía, recientes estudios confirman que el cambio de hora supone un ahorro del 5% (unos 300 millones de euros aproximadamente) tan solo en España.

 

Por razones historico-políticas, en nuestro país tenemos un huso horario diferente del que nos corresponde. Dado que las ventajas de las que habla Europa no están centralizadas en cada uno de los miembros europeos, a nosotros nos afectaría tal vez de manera muy diferente.

 

Queda entonces por ver qué decisión toma España y las consecuencias de este cambio. Pero, por ahora, toca seguir adelantando y atrasando el reloj como de costumbre.

custom-social-bookmarks-title